PSICOLOGÍA PERINATAL EN DOS HERMANAS
Desde el deseo de ser madre/padre, hasta los primeros meses del bebé
La psicología perinatal es el espacio donde tú también puedes sostenerte, pues tu bienestar emocional también importa en este camino transformador. De esta forma, la psicología perinatal cuida lo que no se ve, pero si se siente.
QUÉ ABARCA LA PSICOLOGÍA PERINATAL

Preconcepción y fertilidad
Apoyo emocional en la búsqueda, resolución de dudas sobre la ma/parentalidad, ansiedad ante tratamientos de reproducción asistida, duelos gestacionales, entre otros.

Durante el embarazo
Acompañamiento en la gestación, miedos al parte y salud del bebé, cambios de identidad y autoestima, experiencias infantiles que emergen, entre otros.

Parto y posparto
Procesos de parto traumáticos, prevención y tratamiento de la depresión posparto, dificultades de adaptación, vinculación, entre otros.

Transición al rol parental
Gestión de la nueva dinámica familiar, estrés y sobrecarga, aislamiento y conflictos en la pareja, habilidades parentales, entre otros.
CÓMO SE SIENTE

Cuerpo
Cansancio persistente, dolores musculares, palpitaciones, tensión muscular, alteraciones del sueño, entre otros.

Mente
Rumiaciones constantes, preocupaciones excesivas, ideas catastróficas, sensación de desconexión con la propia identidad, entre otros.

Emoción
Sentimiento de vacío, tristeza profunda, irritabilidad, cambios bruscos de humor, ansiedad anticipatoria, entre otros.

Conducta
Hipervigilancia con el bebé, sobreprotección, aislamiento social, bajo autocuidado, dificultad para pedir ayuda, entre otros.
QUIZÁS PUEDAS IDENTIFICARTE
Si tu mente no se apaga y piensas constantemente, incluso cuando todo está bien, puede que estés viviendo ansiedad. “No consigo relajarme”, “mi cabeza no para”, “siento una presión constante” o “algo malo va a pasar” son frases habituales. Tu cuerpo permanece en alerta, con tensión, inquietud o dificultad para descansar. Te preocupa el futuro, anticipas lo peor y te cuesta disfrutar el presente. “Debería estar bien, pero no lo estoy” es un pensamiento frecuente. La ansiedad no siempre se nota por fuera, pero por dentro pesa y cansa. Reconocer estas señales es el primer paso para empezar a sentirte mejor.
ENFOQUE TERAPÉUTICO

Enfoque integrativo
Empleamos una amplia variedad de enfoques científicos y estrategias validadas para obtener los máximos beneficios.

Técnicas especializadas
Empleamos protocolos específicos (EMDR, proceso MAR) para la integración de recuerdos, eventos y creencias nucleares disparadores del sistema de alarma.

Regulación cuerpo-mente
Empleamos técnicas para calmar el sistema de alarma (técnicas de respiración, mindfulness, grounding, exposición, etc.)

A tu ritmo
Caminamos contigo al ritmo que tu historia necesita para poder sanar.
CON LA TERAPIA ES POSIBLE
«Puedo parar«, «Mi mente descansa«, «Ya no vivo en alerta» empiezan a ser frases reales. Comprendes lo que te ocurre, manejas tus pensamientos sin que te dominen. Tu cuerpo se relaja, el descanso mejora. «Confío más en mí«, «Me siento capaz«, «Puedo disfrutar del presente» sustituyen al miedo. La ansiedad ya no marca tu ritmo y el bienestar vuelve a ocupar su lugar.
¿TIENES DUDAS?
¿Tengo que acudir con mi pareja al centro?
Depende del caso, es o no recomendable; abordamos el cambio familiar de forma conjunta siempre que sea necesario, pues en ocasiones, son aspectos individuales los que nos llevan a terapia.
¿En qué momento del embarazo es mejor empezar?
En cualquier momento; siempre que sientas la necesidad, buscar ayuda profesional es la mejor decisión.
¿Es normal no experimentar una felicidad máxima en un proceso tan bonito?
Sí, es completamente normal; los grandes cambios, incluso los deseados, pueden remover emociones complejas que también merecen ser escuchadas.
¿Es posible no sentirse totalmente conectada con el bebé?
Sí, es posible, pero esto no significa que seas mal padre/madre; muchas veces esa conexión necesita tiempo, espacio y acompañamiento emocional para florecer.